MADRID, 2 Nov. (EUROPA PRESS) – Este lunes, el presidente iraní, Mashud Pezeshkian, compartió una noticia que podría cambiar el rumbo de las tensiones actuales. El líder supremo, Mojtaba Jamenei, ha decidido otorgar al Gobierno una «cierta capacidad» para iniciar negociaciones que busquen poner fin a la guerra abierta con Estados Unidos e Israel. «Estamos intentando resolver este conflicto mediante el diálogo. En este sentido, el líder supremo nos ha dado también una cierta capacidad», explicó Pezeshkian durante un encuentro con gobernadores regionales y alcaldes de grandes ciudades.
Un camino lleno de desafíos
A medida que avanzan las conversaciones, el objetivo es claro: superar los obstáculos y crisis que los enemigos han creado en nuestro país con la colaboración del pueblo. Aunque no mencionó directamente a Estados Unidos, sus palabras son un llamado a la unidad y resistencia de la población frente a las «mentiras y demandas excesivas» del exterior.
Pezeshkian fue enfático al decir que la guerra «no beneficia a nadie» y dejó claro que Irán no se rendirá ante la fuerza. Durante el fin de semana, los contactos entre representantes iraníes y de Qatar han continuado; este último ejerce como mediador en este complicado escenario. Se habla incluso de un «plan de dos días» para facilitar la reapertura del estrecho de Ormuz si Washington accede a las demandas iraníes.
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, señaló que siguen adelante con unos contactos «muy intensivos» junto a los mediadores qataríes y también con Pakistán. Ha dejado claro: «Hemos presentado nuestras condiciones y todo depende de la racionalidad política en Washington. Si optan por una diplomacia honesta, colaboraremos; pero si intentan engañarnos o lanzar operaciones militares, recibirán una respuesta más dura que antes».

