El pasado lunes, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, no se anduvo con rodeos y hizo un llamado claro y contundente: Ucrania necesita urgentemente más apoyo en sistemas de defensa antiaérea. Esto se dio tras un ataque masivo la noche anterior que dejó a su paso al menos cuatro muertos y más de un centenar de heridos. “Es vital que haya más protección; este apoyo es una prioridad diaria en nuestra política exterior”, subrayó Zelenski, instando a sus aliados a ejercer mayor presión sobre Rusia.
Las secuelas del ataque en Kiev
Kiev fue golpeada de forma brutal, con cerca de 90 personas heridas solo en la capital. Este fue uno de los ataques más feroces desde que comenzó la invasión en febrero de 2022, afectando hasta seis provincias con proyectiles rusos. En su mensaje por redes sociales, Zelenski agradeció a los equipos de rescate que luchan incansablemente para mitigar las consecuencias. “En los distritos de Shevchenko y Podil aún se trabaja para limpiar los estragos del domingo”, señaló.
Los informes indican que alrededor de 300 objetivos fueron impactados, siendo la mayoría edificios residenciales. “Hasta ahora tenemos constancia de 87 heridos en Kiev, incluidos tres niños. Veintiuna personas han tenido que ser ingresadas en hospitales; el resto recibe atención ambulatoria”, afirmó el presidente, mostrando su gratitud hacia los médicos que están al pie del cañón ayudando a quienes lo necesitan.
Aproximadamente a la 01:00 horas (hora local), explosiones comenzaron a resonar en Kiev y sus alrededores, mientras las alertas antiaéreas sonaban sin descanso. La situación es alarmante y Zelenski no dudó en enfatizar la urgencia de contar con defensas más robustas frente a esta amenaza constante.

