En un giro inesperado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado la bomba: espera alcanzar «muy pronto» un acuerdo para poner fin al prolongado conflicto con Irán. Esta situación, que se encendió tras una ofensiva sorpresa el 28 de febrero por parte de Estados Unidos e Israel, parece estar llegando a un punto crítico. Según Trump, Teherán está cansado y ansía llegar a un pacto. ¿Será verdad? «Vamos a terminar esa guerra muy pronto», declara convencido. Es casi como si nos estuviera prometiendo una resolución mágica a todo este lío.
¿Un final feliz en el horizonte?
Trump ha insistido en que los precios del petróleo se desplomarán, mientras reafirma que Irán «no tendrá un arma nuclear», algo que Teherán niega rotundamente. Las autoridades iraníes han desmentido las acusaciones sobre su programa nuclear militar y el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) también ha descartado estas afirmaciones hasta ahora. “Lo vamos a lograr de una manera amable”, afirma Trump con una seguridad que resulta casi desconcertante.
Apenas unas horas después de estas declaraciones, el Senado estadounidense decidió dar un paso importante al aprobar una resolución que limita los poderes de guerra del presidente, lo que podría resultar en la retirada de tropas norteamericanas del conflicto. Cuatro republicanos se alinearon con los demócratas para hacer avanzar esta medida, marcando un cambio significativo en la política interna respecto a este tema tan espinoso.
Y mientras tanto, la tensión no cesa. El lunes pasado, Trump anunció que había suspendido unos ataques planeados tras recibir solicitudes de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos debido a avances en las negociaciones mediadas por Pakistán. Aunque Teherán aún no se ha pronunciado sobre estos posibles progresos diplomáticos, es evidente que ambos países están intentando mantener algún tipo de diálogo.
A pesar de las dificultades y las diferencias insalvables hasta ahora –como el bloqueo al estrecho de Ormuz o los recientes enfrentamientos navales– hay quienes siguen esperando ese desenlace esperado donde todos podamos respirar tranquilos nuevamente. Así va la historia entre Trump e Irán; solo queda esperar qué más vendrá.

