En un rincón especial de Barcelona, donde el arte y la literatura se dan la mano, Han Kang, la escritora surcoreana que ha conquistado al mundo con su pluma, nos recibe con una sonrisa. Premio Nobel de Literatura 2024, su presencia en el CCCB es como un soplo de aire fresco en una ciudad que respira libros. Con su novela Tinta y sangre, acaba de abrir una ventana a sus pensamientos más profundos.
Un sueño que inspira
“Tuve un sueño extraño”, confiesa. En él, era un espíritu atrapado entre mundos, buscando una piedra azul en un río cristalino. “Sentí que tenía que escribir sobre ello”, continúa con esa mirada intensa que solo los verdaderos creadores tienen. La sala guarda silencio; hay algo casi sagrado en sus palabras. Y mientras habla de Tinta y sangre, lo hace desde el corazón: “La escribí durante cuatro inviernos”, dice al recordar cómo esos meses fríos le dieron vida a su historia.
A medida que compartía su experiencia sobre Sant Jordi –el famoso día del libro–, no podía ocultar su emoción por conocerlo en persona: “He oído tantas historias sobre esta celebración, ¡al fin voy a vivirla!” Y aquí está, lista para firmar libros y conectar con aquellos que comparten su amor por la literatura.
Con cada palabra, Han Kang transforma la atmósfera del CCCB. Agradecida por el cariño del público, reflexiona sobre cómo todos estamos conectados: “Lo que escribo resuena como una corriente eléctrica”. Sus fantasmas no son temibles; más bien son cálidos, como un abrazo reconfortante.
Hablando de su familia, menciona a su hermana mayor quien murió al nacer; las emociones fluyen sin esfuerzo mientras comparte anécdotas entrañables. “Mi madre le decía: Por favor, no te mueras… No sé si llegó a entenderme”. Es este tipo de sinceridad lo que hace que sus relatos nos atrapen y nos hagan cuestionar nuestra propia existencia.
Por último, reconoce cómo al releer Tinta y sangre, se sorprendió de redescubrirse en sus propias palabras. La pasión con la que aborda temas universales como el amor o el dolor es lo que realmente conecta con nosotros: “Cuando me dijeron que se iba a traducir me volví a leer y me di cuenta del profundo sentido emocional detrás”. Así es Han Kang; una autora cuya voz resuena fuerte y claro en nuestras almas.

