Este sábado, 6 de junio, Mònica Fuster ha abierto las puertas de su nueva exposición, ‘En ruta’, en el corazón del Museu Marítim de Mallorca, ubicado en ses Voltes. Esta muestra no es solo un despliegue artístico; es una continuación de su apasionante proyecto ‘Tapís’, que explora la conexión entre arte, patrimonio agrícola y la navegación tradicional. Una travesía que nos lleva desde América hasta nuestras queridas Islas Baleares.
Una historia entre el mar y la tierra
Fuster nos invita a reflexionar sobre el descubrimiento del ají en 1493 y cómo esta especia llegó a ser parte integral de nuestra cultura como el conocido tap de cortí. Es fascinante ver cómo conecta los mundos del mar y la tierra, entrelazando memoria y tradición con la contemporaneidad. En esta exposición podemos encontrar también obras videográficas filmadas a lo largo de la costa mallorquina.
La artista ha contado con valiosas colaboraciones, incluyendo al pescador Pedro Paniza y la Associació de Barques Tradicionals de Portocolom. Juntos han documentado navegaciones hacia Cabrera y exploraciones cerca de Na Guardis con un llaüt adornado por ristras del emblemático tap. Además, han realizado grabaciones en lugares tan bellos como sa Dragonera y diferentes puntos de Portocolom.
El Consell de Mallorca destaca que este proyecto va más allá del arte: incorpora actividades comunitarias junto a fundaciones locales como Estel de Llevant y Aproscom, así como Dones en Marxa de Felanitx. Sin duda, esto refuerza su carácter participativo e inclusivo.
‘En ruta’ forma parte de un ambicioso viaje artístico que Mònica Fuster inició en 2020 para dar voz al patrimonio agrícola, textil y marítimo mallorquín a través de diversos lenguajes artísticos. En la inauguración también estuvieron presentes figuras clave como Antònia Roca, vicepresidenta del Consell, Albert Forés, director del museo y el comisario Sebastià Mascaró.

