Valencia, un lugar donde el eco de la historia aún resuena. Hoy se presenta una obra póstuma del querido poeta y escritor de Beniopa, Josep Piera, que nos invita a reflexionar sobre los oscuros años de la represión franquista. Con el título Memòria de l’oblit. La repressió franquista a la Safor, esta obra se estrena en la Casa de la Marquesa de Gandia y recoge 48 testimonios valientes que no han sido escuchados.
Poco más de una semana ha pasado desde que dijimos adiós a Piera, pero su legado permanece intacto. Sus libros siguen ocupando un lugar especial en nuestras estanterías y muchos ya se acercan a las librerías para redescubrir su magia literaria. Entre sus tesoros inéditos destaca un relato sobre Garcerán de Borja que promete hacer vibrar a sus seguidores.
Voces silenciadas y recuerdos dolorosos
A través de las páginas de esta nueva publicación, escrita por la fotoperiodista Eva Máñez, se narra una historia colectiva llena de dolor y esperanza. Piera comparte sus vivencias durante esos años oscuros; recuerda cómo en su infancia tuvo que alzar el brazo y entonar el ‘Cara al Sol’. “Vivíamos con esa sensación continua de pecado”, dice con nostalgia, evocando momentos en los que aprender a callar era casi un arte familiar.
A pesar del miedo constante que envolvía a su generación, él nunca perdió la fe en un futuro mejor: “Entre los perdedores había esperanza”, afirmaba mientras soñaba con aliados que liberaran España del yugo franquista. Aunque esa intervención nunca llegó, sí notó cómo poco a poco la represión empezaba a aflojarse; “ya no fusilan”, señalaba esperanzado.
Piera también recordó cómo aquellos tiempos forjaron una resistencia cultural: “Comenzamos a hacer oposición al franquismo mediante nuestra literatura”. Sin embargo, siempre bajo el ojo vigilante de una policía secreta dispuesta a silenciar cualquier atisbo de libertad. Es duro pensar que incluso hablar valenciano era visto como un acto subversivo; “no servía para nada” fuera del hogar.
Afortunadamente, hoy celebramos el valor y determinación que aquellos escritores mostraron frente al silencio impuesto por el régimen. Ahora podemos hablar libremente nuestra lengua y recordar juntos lo vivido gracias a voces como la de Josep Piera.

