En un rincón del Reino Unido, la historia de Stephen Butler, un hombre de 69 años, se convierte en una verdadera epopeya. Durante más de cinco décadas, este aficionado al fútbol ha estado en una búsqueda incansable por completar su colección de cromos del Mundial de México 1970. Sí, has leído bien: ¡cinco décadas!
Mientras muchos disfrutan del Mundial como un evento anual lleno de emoción y sorpresas, Stephen lo vivió como una misión personal. No se trataba solo de llenar huecos en su álbum; era la búsqueda del recuerdo que lo conectaba con su infancia y aquellos días en los que el fútbol era pura magia. «Era en color, era en directo… ¡y pensé que nunca llegaría ese verano!», recordó con nostalgia.
Una aventura llena de sacrificios
A lo largo de los años, cada carta encontrada fue como un pequeño tesoro. Desde intercambiar cromos con otros coleccionistas hasta buscar desesperadamente en mercados y quioscos, todo esfuerzo valía la pena para Stephen. Sin embargo, el tiempo no fue su aliado; encontrar las cartas se convirtió en una tarea titánica, especialmente cuando comenzaron a revalorizarse. La última pieza que necesitaba –nada menos que la carta de la selección chilena– le costó nada menos que 150 libras esterlinas, aproximadamente 173 euros.
Pero ¿qué es el dinero comparado con los recuerdos? Para él, terminar ese álbum significaba mucho más que una simple colección: «Es parte de mi vida; me trae recuerdos bonitos», dice con orgullo. A pesar del valor monetario actual del álbum –que podría superar los 10.000 euros– Stephen tiene claro que no piensa deshacerse de él.
Hoy por hoy, el álbum completo ya está bajo su posesión, pero también trae consigo una pequeña broma familiar: sus tres hijos tendrán que pelearse por él cuando llegue el momento. En esta travesía por completar su colección, Stephen nos recuerda a todos nosotros la importancia de perseguir nuestros sueños y mantener viva la llama de nuestra infancia.

