Cultura

La censura franquista y su ataque a ‘Plácido’: la historia detrás del título prohibido

MallorcaHora - Cultura
Publicidad

En un giro irónico de la historia, el famoso filme ‘Plácido’, dirigido por Luis García Berlanga, comenzó su andanza bajo el título ‘Siente un pobre a su mesa’. Pero claro, la sombra de la censura franquista no tardó en aparecer. La Associació Memòria i Història de Manresa ha hecho un trabajo monumental al recopilar toda la documentación relacionada con este expediente de censura que, por primera vez, está disponible para todos nosotros en su portal web.

Una mirada a los recortes del pasado

Los escritos de los censores revelan una moral rancia y puritana que era el sello distintivo del régimen. Se escandalizaban al ver que se tocaban temas tan sagrados como la Caridad o el Matrimonio en una película que, según ellos, no hacía más que “atacar” las tradiciones españolas. Frases como “mala película y película insana” demuestran lo lejos que estaban de entender el cine como arte. En este contexto, hasta el título original fue considerado inaceptable desde el primer momento.

A pesar de las múltiples propuestas para renombrar la cinta –como ‘Los Bienaventurados’, otro nombre rechazado por sus connotaciones evangélicas– finalmente se optó por ‘Plácido’, un término más inocuo pero que aún generaba controversia. Lo curioso es cómo los censores intentaron recortar cada escena posible; hasta los planos más pequeños fueron sometidos a escrutinio. Recortaron escenas que incluían humor negro y desafiaron todo intento de equilibrio entre personajes.

La represión cultural durante esta dictadura dejó una huella profunda en nuestro cine, como explica Joaquim Aloy de la Associació Memòria i Història. Su labor nos permite comprender mejor cómo funcionaba esta maquinaria opresiva: más de setenta documentos dan fe del afán censor sobre esta obra maestra nominada al Oscar.

No podemos olvidar tampoco el impacto del rodaje en Manresa; aquella ciudad pequeña y gris se convirtió en el escenario perfecto para retratar la realidad española de aquellos años. La población se volcó con entusiasmo mientras las cámaras capturaban su esencia. Así es como surgen obras icónicas: entre risas reprimidas y recortes arbitrarios.

Noticias relacionadas
Cultura

La Sala Beckett abre una ventana al teatro de Josep R. Cerdà

En el corazón de Barcelona, la Sala Beckett se prepara para recibir una obra que promete dejar…
Leer Más
Cultura

Aina Fiol y Maria Bergas, del podcast 'Sense Sentit': La vergüenza por crear contenido en catalán ya es cosa del pasado

En un rincón de Mallorca, dos amigas han dado vida a ‘Sense Sentit’, un podcast que no…
Leer Más
Cultura

La plaza del Call Jueu de Inca, entre los finalistas del Premio Europeo del Espacio Público Urbano

En el corazón de Inca, una plazoleta que conecta el histórico Call Jueu con la zona comercial ha…
Leer Más
Newsletter
Suscríbete a MH

Recibe el resumen diario en tu bandeja de las noticias que realmente te importan.