En el corazón de Inca, una plazoleta que conecta el histórico Call Jueu con la zona comercial ha sido seleccionada para competir por el Premio Europeo del Espacio Público Urbano. Este certamen bienal, promovido por el CCCB (Centre de Cultura Contemporània de Barcelona), busca reconocer las iniciativas que mejoran nuestro entorno urbano. De 25 proyectos provenientes de 14 países, solo uno es mallorquín y lleva la firma de Flexo Arquitectura, un estudio dirigido por los isleños Tomeu Ramis y Aixa del Rey.
Un proyecto con alma local
Tomeu y Aixa han puesto su pasión en este proyecto que no solo busca embellecer, sino también mejorar la conectividad peatonal en un casco antiguo donde los espacios públicos brillan por su ausencia. Para ello, se expropió una casa abandonada y se demolió un edificio en desuso. La idea era clara: conectar dos barrios a través de un nuevo espacio que invite a detenerse y disfrutar.
A pesar de la modernidad, han querido conservar lo más significativo del pasado. Solo quedó en pie la fachada protegida con su bello arco y una columna central que recuerda tiempos mejores. La esencia de lo antiguo se funde con lo nuevo para crear un lugar donde la comunidad pueda reunirse; incluso se ha diseñado un banco-jardinera alrededor de un olmo que ofrecerá sombra y descanso a quienes paseen por allí.
Así, esta propuesta no solo es arquitectura; es un grito a favor del espacio público, una reivindicación para volver a dotar a nuestros barrios de esos rincones donde podamos encontrarnos y vivir juntos. Este galardón no sería solo un reconocimiento al diseño arquitectónico sino también al esfuerzo colectivo por transformar nuestra ciudad en un lugar más habitable.

