El pasado jueves, el Ejército de Estados Unidos anunció nuevos ataques aéreos contra Irán, marcando la sexta noche consecutiva de bombardeos sobre el país asiático. A medida que las horas pasaban, se hacía evidente que esta situación estaba dejando un rastro de dolor y desesperación. A las 14:00 hora del Este, las fuerzas estadounidenses iniciaron otra oleada de ataques con el objetivo de debilitar aún más las capacidades militares iraníes.
Víctimas en el horizonte
A las 21:00 (hora peninsular española), el Mando Central del Ejército estadounidense (CENTCOM) lanzó otro asalto sin ofrecer demasiados detalles. Sin embargo, los efectos no tardaron en hacerse notar. En uno de estos ataques, al menos una persona perdió la vida y otras ocho resultaron heridas en un bombardeo que impactó en el barrio de Taper Alá Akbar, ubicado en Bandar Abbas, al sur de Irán. Según reporta la agencia iraní Mehr, también se vio afectada una torre de comunicaciones que provocó cortes de electricidad en la zona.
No podemos olvidar que este mismo miércoles, Hosein Kermanpour, portavoz del Ministerio de Sanidad iraní, confirmó una cifra desgarradora: 35 personas han muerto por los ataques estadounidenses durante julio, dejando a cientos más heridos y un panorama desolador para muchos ciudadanos.

