El delantero del RCD Mallorca, Abdón Prats, no oculta su desazón ante la realidad de un descenso que aún le cuesta asumir. «Este año ha sido una pesadilla de la que me gustaría despertar», confiesa con una sinceridad desgarradora. Aunque han pasado casi tres semanas desde que el equipo cayó a Segunda División, Abdón todavía lucha por hacer las paces con lo sucedido. Este ciclo tan positivo se ha cerrado de golpe, y para él, esto es como un jarro de agua fría: «No nos esperamos algunas cosas y suceden».
Un futuro incierto pero esperanzador
Esta mañana, mientras participaba en el torneo solidario The Battle of Stars en Pula Golf —donde los fondos van destinados a la lucha contra la ELA y la Esclerosis Múltiple—, dejó claro que pese al desengaño, hay espacio para la esperanza. «Tenemos que intentar volver a Primera lo antes posible», afirma con determinación. Sin embargo, no es un camino fácil: «La Segunda División ha crecido mucho», reconoce.
Abdón sabe que este año ha sido complicado, pero se aferra a la idea de que juntos pueden lograr el regreso al lugar donde realmente pertenecen. «A mí me quedan muchos años de vida», asegura, haciendo referencia a su deseo inquebrantable de ver al Mallorca brillar nuevamente.
Sobre el técnico Demichelis, muestra confianza: «Tiene unas cualidades muy buenas y creo que las puede explotar tanto en Segunda como en Primera». A pesar de los tropiezos del último año, Abdón se muestra optimista respecto al futuro del equipo.
Y hablando del delantero kosovar Muriqi, cuya salida parece inminente, Abdón expresa su deseo sincero: «Nos ha dado mucho… si puede estar con nosotros el año que viene, perfecto; si se tiene que ir le desearemos toda la suerte del mundo». Con cada palabra demuestra cariño hacia sus compañeros y aprecio por lo vivido juntos.
Cerrando su intervención con un mensaje poderoso sobre su propia situación personal dentro del equipo: «Creo que puedo aportar mi experiencia… he demostrado en otras etapas que puedo ser efectivo». Abdón entiende perfectamente cómo funciona el deporte colectivo y respeta las decisiones tomadas. Ahora solo queda mirar hacia adelante y trabajar codo a codo por ese ascenso tan ansiado.

