El delantero Borja Iglesias, emocionado por su reciente convocatoria para el Mundial, compartió sus pensamientos en La Revuelta. Con una mezcla de nervios y alegría, confesó que hasta hace poco se sentía tranquilo, pero la presión comenzó a hacer efecto: «Hasta las 12:28 estaba tranquilísimo, luego me empecé a poner nervioso», dijo. Es complicado formar parte de la selección, donde hay tanto talento.
Un año lleno de retos y reflexiones
A pesar de su impresionante récord lanzando penaltis, el jugador dejó claro que prefiere que su compañero Iago Aspas siga haciéndose cargo de esos momentos decisivos: «Tengo un buen porcentaje, pero que me quite Iago todos los penaltis; él también los tira muy bien». Sobre la importancia del Mundial, comentó que en torneos tan cortos no se puede fallar: «Vamos con ganas y confianza».
Iglesias también recordó un consejo valioso que le dio Claudio Giráldez durante una temporada complicada. En un momento en el que sentía mucha tensión, le recomendó volver a disfrutar de las cosas simples: «Me dijo que mi vida era hacerlas y disfrutar de mis amigos. Me estaba bloqueando». Estas palabras resonaron en él; entender que a veces hay que desenfocarse para poder disfrutar realmente del juego es fundamental.
En cuanto a las redes sociales y los haters, mostró su apoyo a su compañero Pablo Durán, quien acaba de pasar por quirófano. Pero lo más sorprendente fue su respuesta sobre si daría la mano a Donald Trump si España gana el Mundial: «He pensado en eso. No solo me represento a mí mismo. Siempre he sido consecuente con mis acciones y palabras». Para Borja, es vital apoyar valores positivos y cree que eso es algo complicado para Trump.
Con 18 goles en 50 partidos esta temporada con el Celta y 4 participaciones con la selección española, Iglesias está listo para dejarlo todo en el campo.

