En un ambiente vibrante, se desarrolló un debate que prometía sacudir conciencias. La mesa redonda del Foro El Económico reunió a expertos y pensadores para discutir la situación actual de las Islas y su futuro. Paula Serra, la moderadora, presentó a los ponentes, pero fue el economista Gonzalo Bernardos quien encendió la sala con sus palabras: «¡En Baleares no van a morir de éxito! Disfruten del éxito que tienen». Su entusiasmo era contagioso, aunque sus críticas al modelo turístico fueron directas y contundentes.
Bernardos no se detuvo ahí; planteó cuestiones inquietantes sobre el turismo y su posible sustitución por alternativas como chips tecnológicos. «¿Qué va a pasar con el turismo?», se preguntaba retóricamente, mientras otros asistentes asentían con preocupación ante la idea de un monocultivo turístico que podría volverse insostenible.
Miradas al futuro
José Carlos Díez, otro experto en la mesa, hizo hincapié en que Baleares es una economía exitosa, pero advirtió de la presión abrumadora que enfrenta. Su consejo fue claro: hay que sentarse y diseñar un plan estratégico consensuado para ordenar el futuro. En su opinión, «hay que aprender del pasado», refiriéndose a cómo Madrid integró sus municipios más alejados.
Agueda Parra también aportó ideas valiosas al debate: «La clave es tener una visión a largo plazo». Según ella, las Islas deben mirar hacia adelante y encontrar un modelo alternativo al turismo. Citó como ejemplo a los países del Golfo, quienes ya están diversificando su economía porque saben que el petróleo no durará eternamente.
Jesús Núñez, sumando voces al coro crítico, remarcó que esperar soluciones desde fuera sería un error fatal. Destacó tres amenazas existenciales: armas nucleares, cambio climático y disrupción tecnológica.
No obstante, entre todos estos retos también emergen oportunidades. Antoni Riera subrayó que ser proactivos es vital para afrontar lo desconocido. En este contexto cambiante se propone atraer nómadas digitales como alternativa viable al turismo tradicional; porque realmente ¿quién quiere estar todo el año en Noruega?
Cerrando el encuentro con una reflexión generacional, Bernardos reclamó una mayor implicación de los jóvenes en su propio futuro económico. Y así terminó esta intensa jornada de intercambio de ideas donde quedó claro que si queremos avanzar hacia un futuro sostenible para nuestras Islas, todos debemos involucrarnos y hacer oír nuestra voz.

