El pasado martes, Madrid se vistió de gala para celebrar la tercera edición de los Premios de la Academia de la Música. La alfombra roja del Palacio Municipal de Congresos del Campo de las Naciones cobró vida con la presencia de artistas aclamados como Amaia, Alba Flores, Leiva, y muchos más. Este año, el premio de Honor fue para el icónico Joan Manuel Serrat, un homenaje merecido a su trayectoria.
Una Noche Inolvidable
Amaia llegó con una elegancia desbordante, enfundada en un vestido negro que destacaba por su corte palabra de honor. Su elección era una joven firma alicantina llamada Pat Equilux, que combinó perfectamente con unos mules azul celeste. ¡Qué manera de brillar!
Por otro lado, Alba Flores no podía esconder su emoción. Nominada por ‘Flores para Antonio’, se presentó con un traje gris que dejaba entrever su estilo único y fresco. En esa misma línea, Leiva optó por un traje azul marino adornado con un pájaro joya en la solapa; siempre fiel a su esencia.
Leonor Watling, además de ser presentadora del evento, llegó como nominada por su trabajo junto a Leo Sandrín en el álbum Leo&Leo. Y no podemos olvidar a Niña Pastori, quien destacó con un estampado animal que le sentaba como anillo al dedo.
La noche también dio cabida a innovaciones como los vestidos reciclados del trío gallego Tanxugueiras; una propuesta valiente que apuesta por dar vida nueva a prendas olvidadas. Mientras tanto, otros artistas sorprendieron incluso con sus elecciones arriesgadas: desde Eva Amaral y su falda abullonada hasta Zahara con su mono beige y trenza curiosa.
No importaron los más de treinta grados exteriores; cada uno lucía como si estuviera preparado para cualquier cosa menos para el calor. Artistas como Blanca Paloma optaron incluso por gabardinas largas. La creatividad estuvo presente en cada rincón y sin duda esta gala reafirma que los premios han llegado para quedarse.

