En un partido lleno de emociones, el Castilla logró meterse en el playoff de ascenso tras empatar 2-2 con el Guadalajara. A pesar de que los madridistas se vieron rápidamente superados por 2-0 gracias a un doblete del impresionante Eulate, la historia terminó teniendo un giro inesperado que les permitió seguir soñando.
Un encuentro lleno de altibajos
Desde el primer minuto, el Castilla pareció complicarse la vida. En cuanto los locales abrieron el marcador, muchos pensaron que era el final del sueño. Con un disparo lejano que sorprendió a Fran González, Eulate hizo estallar los corazones castillistas y dejó al equipo con una gran incertidumbre. Pero no todo estaba perdido; Pol Fortuny, uno de los más destacados del filial, logró marcar justo antes del descanso y avivó la esperanza entre los aficionados.
Con ese gol a favor, la segunda mitad comenzó con una nueva energía para los madridistas. El campo parecía volcarse hacia su favor, pero las ocasiones llegaban con cuentagotas y cada vez más tensión invadía a jugadores y aficionados. Una falta desafortunada podría haber costado caro si no hubiera sido por las intervenciones de Fran en portería. Finalmente, llegó el empate gracias a Joan Martínez cuando parecía que la victoria se escapaba entre los dedos.
Aunque celebraron ese tanto como si fuera una victoria, las caras largas y la desilusión se apoderaron del vestuario tras el pitido final; muchos creían que estaban fuera del playoff. Sin embargo, ¡sorpresa! Las matemáticas jugaron a su favor y al final resultó que sí lograron clasificar. La alegría desbordó al equipo en un giro radical desde la tristeza hasta la celebración.
Ahora tendrán que enfrentarse al Sabadell en lo que promete ser un apasionante playoff para conseguir ese ansiado ascenso a Segunda División. El camino no será fácil, pero tras este partido agónico han demostrado tener carácter para luchar por sus sueños.

