En el vibrante mundo del Atlético de Madrid, las emociones están a flor de piel. David Hancko, central del equipo, no ha tardado en compartir sus impresiones sobre su andanza en el club y, especialmente, sobre uno de sus compañeros que lo ha dejado boquiabierto: Pablo Barrios.
Un inicio prometedor
Desde que llegó al Atlético, Hancko ha demostrado ser un fichaje estrella. “La llegada fue un reto”, confiesa con sinceridad. Sin embargo, gracias al apoyo del cuerpo técnico y sus compañeros, logró integrarse rápidamente. “Siento que me gané la confianza de Simeone”, añade con orgullo.
El eslovaco recuerda con especial cariño su primer gol con el Atlético en Eindhoven y los emocionantes partidos contra el Real Betis y el Barcelona. “Estar en ese campo fue increíble”, relata mientras una sonrisa se dibuja en su rostro.
Sobre su relación con Pubill, destaca la química que han desarrollado. “Nos ayudamos mucho”, asegura. Aunque reconoce que Marc ha hecho un trabajo excepcional desde su llegada al vestuario. “Muchos ya sabíamos que iba a ser especial”, agrega.
Pero si hay alguien que realmente le ha sorprendido a Hancko es Pablo Barrios. “Cuando veo lo que hace en entrenamientos y partidos pienso: ¡es increíble!”, dice sin dudarlo. Lamenta que la segunda parte de la temporada no haya sido como él esperaba, pero sigue viéndolo como una joya dentro del equipo.
A medida que se aproxima el final de la temporada, Hancko se muestra optimista sobre asegurar ese tercer puesto tan deseado: “Ganar sería un buen cierre para nosotros”. Con esa mentalidad defensiva tan característica del Atlético y mucho trabajo duro por delante, está claro que este jugador está decidido a dejar huella.

