En un ambiente lleno de emoción y expectativas, el joven centrocampista portugués João Neves se sentó frente a los medios en Múnich. Hablaba con la confianza de quien acaba de conquistar la Liga de Campeones con el París Saint-Germain. Este viernes, mientras se preparaba para la gran final de la Liga de Naciones entre Portugal y España, lanzó un mensaje claro: «No creo que ningún equipo sea imbatible».
La fuerza del colectivo
Con solo 20 años, Neves sabe que España llega con una generación potente y llena de talento. «Son fuertes, jóvenes y tienen mucho potencial», reconoció. Sin embargo, también dejó claro que Portugal tiene sus propios puntos fuertes que piensa aprovechar al máximo este domingo. “No creo que España sea solo Lamine Yamal. Así como nosotros tampoco somos solo Cristiano Ronaldo”, afirmó con determinación.
A medida que se acerca el partido, las palabras de Neves resuenan: espera una final emocionante donde ambos equipos lucharán por cada balón. Su visión es clara; si el duelo España-Francia fue una lluvia de goles (5-4), él quiere que sean los portugueses quienes celebren en esta ocasión.
Neves no se detuvo ahí; enfatizó la importancia del trabajo en equipo por encima del talento individual y subrayó: «Quien marca la diferencia es quien tiene más ganas». La pasión por el juego brilla en su mirada, y su deseo es darlo todo en cada jugada.
Aunque conoce bien a sus compañeros Fabián Ruiz y Alejandro Grimaldo –con quienes ha compartido grandes momentos– dejó claro que eso no le dará ventaja alguna en el campo: “Conocerles no me da ningún tipo de ventaja porque poco se puede hacer”.
Aprovechando su versatilidad, Neves recordó cómo se adaptó al lateral derecho en el último partido contra Alemania por decisión táctica del seleccionador Roberto Martínez. “Siempre he sido un jugador que se adapta muy bien a cada posición”, dijo con satisfacción.
Con trofeos importantes ya en su vitrina y jugadores como Vitinha y Dembélé peleando por el Balón de Oro, Neves concluyó diciendo que cualquiera podría merecerlo: “El trofeo estará en buenas manos”. Así está la situación antes del esperado choque entre Portugal y España este domingo. Ambos equipos llegan dispuestos a dejarlo todo sobre el césped.

