La emoción estaba en el aire en el Palau d’Espors de Son Moix, donde el Palmer Basket se enfrentaba al HLA Alicante en un partido que prometía ser clave para su futuro. Con cada punto, los jugadores de Juani Díez demostraron que no estaban dispuestos a tirar la toalla. Desde el primer momento, se notó la energía del equipo local, que arrancó con un 5-0, gracias a un triple de Urdiain y una brillante incursión de Sanadze. ¡Qué manera de empezar!
Una batalla en cada rincón del campo
A medida que avanzaba el primer cuarto, el marcador reflejaba un 17-9, pero Alicante no estaba dispuesto a dejarse llevar. Sin embargo, los mallorquines supieron reaccionar y se fueron al descanso con una ventaja sólida de 47-35. El ambiente era casi palpable; todos sentíamos que este partido podría ser crucial para mantener viva la llama de la salvación.
Al volver del vestuario, Atencia anotó rápidamente para poner las cosas aún más emocionantes. Aunque Alicante intentó acercarse, recuperándose desde la línea de tres puntos y poniendo tensión en cada jugada, Palmer seguía firme. La igualdad llegó a su máxima expresión cuando ambos equipos luchaban por cada balón. Con Bolavie fuera por faltas y todo en juego empatado a 66, las manos temblaban tanto dentro como fuera de la cancha.
Pero fue ahí cuando los locales mostraron su verdadera esencia. Sanadze robó un balón vital y anotó en una contra espectacular para despegarse nuevamente. Y entonces llegó el momento decisivo: Atencia lanzó desde lejos y selló la victoria con un triple mágico que resonará por mucho tiempo entre los aficionados. Con esta octava victoria bajo el brazo, Palmer Basket sigue aferrándose a sus sueños de permanencia.

