En Son Moix, el ambiente se está cargando de emoción. El Azulmarino no para de sorprender y esta mañana nos ha dejado a todos boquiabiertos con la llegada de dos jugadoras que prometen brillar: Belén Arrojo y Alima Dembélé. Con estas incorporaciones, la plantilla va tomando forma y ya casi podemos vislumbrar cómo será este equipo que competirá en la Liga Femenina Endesa.
Una nueva era comienza
La valla de Son Moix lo dice todo: Alberto Antuña tiene entre manos un proyecto ambicioso. Y para que nadie se quede fuera, el club ha lanzado una preventa de abonos a precio reducido hasta el 15 de agosto. ¡Es el momento perfecto para sumarse a esta aventura!
Belén Arrojo llega como la pieza clave número nueve, ese amuleto de la suerte que todos los equipos necesitan al empezar. La granadina tiene un pasado brillante y viene dispuesta a hacer historia junto al Azulmarino en su primera temporada en la élite. Después de superar una lesión complicada, ha demostrado ser fundamental para su antiguo equipo, promediando unas cifras impresionantes durante la última temporada.
No solo eso; Arrojo cuenta con un palmarés digno de admiración: más de diez años triunfando en las categorías inferiores y varias medallas con las selecciones nacionales. Ahora tendrá la oportunidad de reunirse con viejas compañeras como Alba Torrens y Carmen Grande, ¡que emoción!
Por otro lado, Alima Dembélé también se une al equipo con grandes expectativas. La joven maliense llega después de mostrar su talento en el Joventut Badalona, donde dejó huella con sus cifras destacadas. Su experiencia internacional será un gran aporte; ya ha cosechado premios importantes con su selección.
Dembélé compartió su entusiasmo por formar parte del Azulmarino diciendo: «Me alegra mucho formar parte del equipo; ahora somos una familia». Sin duda, estos nuevos fichajes traen consigo una ola de ilusión y ganas por hacer grande al club.

