La joven Paula Valenzuela, originaria de Alcúdia y nacida en 2009, ha vuelto a dejar su huella en el deporte. En esta ocasión, la talentosa jugadora mallorquina se alzó con la medalla de plata durante el Mundial sub17 celebrado en República Checa, tras enfrentarse en la final a las poderosas selecciones de Estados Unidos. Aunque estuvo a un paso del oro, Paula ya cuenta con un oro europeo sub16 que la acompaña en su brillante trayectoria.
A pesar del sabor amargo que deja el casi oro, Paula compartió sus sentimientos al respecto: «Ha sido un sueño poder vivir esta experiencia. Aunque da un poco de pena no haber conseguido el oro, estoy muy feliz por lo que hemos logrado». La jugadora también destacó que el objetivo principal del equipo era llegar a esa final y competir contra las americanas, un desafío que mantuvo la emoción hasta el último instante. Con una sonrisa y perspectiva, añadió: «Ser subcampeonas del mundo es algo enorme».
El poder del trabajo en equipo
La clave de este éxito radica en un factor común: jugar en equipo. Así lo dejó claro su entrenadora, Isabel Fernández, quien enfatizó desde el principio que «la buena es España» y cuando se unen como grupo es cuando dan lo mejor de sí mismas. Este Mundial ha sido una oportunidad para enfrentar selecciones y estilos de juego totalmente nuevos; Paula se emocionó especialmente al jugar contra China porque proponía algo diferente a lo habitual. También notó la diferencia física con Estados Unidos: «Tienen otra manera de jugar y otra dureza», confesó.
Poco hace un año, Paula soñaba con estar aquí después de ganar el europeo sub16 y ahora tiene grandes planes para el futuro. Aspira a dar el salto a la sub18 y participar en el próximo torneo continental: «El año pasado mi meta era estar en el Mundial y lo conseguí, así que para el año que viene quiero estar en el Europeo sub-18», comentó decidida.
A nivel individual también ha tenido una temporada increíble jugando tanto en júnior como senior con su equipo local. Con los juniors ganaron la liga y llegaron al campeonato nacional donde acabaron octavas. Sin embargo, no pudo jugar mucho con los seniors debido a su compromiso con la selección, aunque describe este año como fantástico y agradece enormemente a todos sus entrenadores.
De cara al próximo año, Paula dará un gran paso mudándose a Madrid para jugar en Distrito dentro de la Liga Femenina 2. Está emocionada por las nuevas experiencias que le esperan. Y no se olvida del Azulmarino, quien ha ascendido a la Liga Femenina Endesa; señala orgullosa: «Les ha ido súper bien» y sueña con algún día formar parte de un equipo mallorquín compitiendo al más alto nivel español.

