En el corazón de Palma, un grupo de personas decidió hacer oír su voz y manifestarse contra lo que consideran una invasión de la cultura local. Ante el imponente Palacio de Congresos, donde tiene lugar la feria Art Cologne, se llevó a cabo una performance que dejó claro el descontento hacia esta elitista celebración del arte.
Una lucha por la identidad cultural
La plataforma Menys Turisme Més Vida fue la encargada de dar apoyo a esta acción, argumentando que eventos como este solo contribuyen a lo que ellos llaman ‘turistificación’, un fenómeno que transforma Mallorca en un parque temático para forasteros mientras ignora las necesidades de los locales. Durante la manifestación, los organizadores expresaron: «Queremos mostrarles la tristeza de una Mallorca que está de luto por la eliminación cultural de sus habitantes». Y no les falta razón; muchos sienten que su hogar se ha convertido en un destino solo apto para visitantes ocasionales y turistas.
No podemos olvidar que las entradas al evento estaban reservadas principalmente para VIPs y con precios exorbitantes, alcanzando hasta 70 euros. Esto es más que una barrera económica; es una señal clara de exclusión. Además, se promocionó inicialmente en inglés, lo cual hace aún más evidente que este evento no está pensado para el pueblo mallorquín.
Como bien apuntan los responsables del movimiento: «La vivienda no es un lujo, sino un derecho fundamental». En tiempos donde parece que todo gira en torno al beneficio turístico y a unos pocos privilegiados, es vital recordar nuestras raíces y pelear por nuestra identidad. La comunidad se une hoy más que nunca para reclamar lo suyo y hacer frente a quienes intentan tirar a la basura su esencia cultural.

