Hace ya un año y medio que las trabajadoras de las escoletas municipales, esas valientes que cuidan y educan a nuestros peques, lograron un acuerdo con el Ajuntament de Palma tras una larga huelga. Sin embargo, hoy se encuentran en la misma situación de angustia porque siguen cobrando solo 1.200 euros, y muchas, además, lo reciben en doce pagas al año. Esto no es solo un tema salarial; es una cuestión de dignidad.
La lucha continúa
Este miércoles, bajo un sol radiante pero con el ánimo nublado por la incertidumbre, se concentraron en la Plaza de Cort junto a representantes del PSOE, Més per Palma y Unidas Podemos para hacer eco de sus demandas. Todos unidos clamaban que «la nueva licitación del servicio sigue sin adjudicarse». ¿El resultado? No hay mejoras salariales a la vista. A pesar del acuerdo alcanzado hace más de un año, estas profesionales han dejado de percibir hasta 500 euros al mes. ¡Y eso suma hasta 7.500 euros!
El trasfondo del problema está en un recurso presentado por una empresa que participó en el concurso para gestionar las escoletas. Mientras tanto, las trabajadoras exigen más transparencia sobre cómo se están llevando a cabo estos procesos.
Cristina Martí, que trabaja en EI Son Ferriol, comparte su desesperación: «El Ayuntamiento debe tomar responsabilidad. Estamos desbordadas y los niños necesitan atención especial». Y no le falta razón; muchas veces tienen que lidiar con aulas llenas y pocos recursos.
Marga Pons también hizo eco del sentimiento generalizado: «No llegamos a fin de mes», dice mientras recuerda que ya hay compañeras sin dinero ni para el transporte. Tras tres reuniones suspendidas con el Ayuntamiento y múltiples errores administrativos en la licitación inicial, se sienten abandonadas.
Tanto ella como Encarna Giménez (de EI Santa Cruz) dejan claro que esto no puede seguir así; sus voces resuenan en la plaza pidiendo soluciones inmediatas. “No pueden cargar con nuestros problemas”, añaden los partidos políticos presentes.
A medida que se aproxima el pleno de octubre, los partidos apoyarán una moción pidiendo al gobierno municipal claridad sobre este proceso tan crucial para ellas. Además demandan compensaciones económicas por los salarios impagos desde septiembre del 2026 debido a este lío administrativo.
No olvidemos que detrás de cada cifra hay personas dedicadas a cuidar lo más valioso: nuestros hijos e hijas. ¿Hasta cuándo vamos a dejarles tirar su esfuerzo por la borda?

