La noche del lunes se convirtió en un auténtico caos para Sergio Rico y su esposa Alba Silva. Mientras disfrutaban de una cena familiar con sus pequeños, Carla y Sergio, de tan solo 2 años y 4 meses, la tranquilidad de su hogar en una urbanización exclusiva a las afueras de Sevilla se desmoronó. Cinco encapuchados, armados hasta los dientes, irrumpieron en su casa alrededor de las 22:00 horas, dejando a todos al borde del colapso.
Una invasión aterradora
A pesar de vivir en un lugar con seguridad privada, la pareja no había activado las alarmas, confiando quizás demasiado en el entorno seguro que les rodeaba. Pero lo que siguió fue un asalto brutal; los ladrones entraron como si nada por la puerta principal. En cuestión de segundos, la familia tuvo que correr a esconderse en una habitación. Sin embargo, eso no detuvo a los intrusos.
A medida que el pánico crecía, los delincuentes lograron derribar la puerta y saquear cada rincón buscando objetos valiosos. Para colmo, agredieron tanto a la influencer como al portero del edificio antes de huir. La angustia fue palpable hasta que finalmente pudieron pedir ayuda. Momentos desgarradores que nadie debería experimentar.

