En la ciudad del pecado, donde las luces brillan más que nunca y la fiesta nunca parece tener fin, un turista canadiense se ha visto envuelto en una historia que parece sacada de una película absurda. Mitchell Fairbarn, de 34 años, disfrutaba de una noche alocada en el casino Flamingo Las Vegas cuando, tras unos tragos de más, decidió que era buena idea llevarse a Peachy, un flamenco chileno querido por los visitantes. ¿El resultado? Un acto irresponsable que dejó al ave con graves secuelas.
La locura comenzó cuando Fairbarn, después de consumir entre 30 y 40 copas (sí, leíste bien), vio al flamenco y pensó que sería divertido arrastrarlo por el cuello hacia su habitación. No obstante, mientras él sonreía ante lo que consideraba un logro digno de recordar para sus amigos, Peachy sufría en silencio. Las imágenes del momento son escalofriantes: el pobre pájaro sin poder volar ni defenderse.
Las consecuencias del descontrol
Las secuelas no se hicieron esperar. A raíz del maltrato físico, Peachy quedó con pérdida de plumas y hemorragias, pero eso no es todo; ahora también padece ansiedad cada vez que ve a un humano acercarse. Y todo esto porque alguien pensó que era gracioso jugar con la vida de otro ser vivo.
Durante el juicio, el abogado de Fairbarn no tuvo reparos en reconocer lo evidente: «No debería haber hecho eso. Mitch estaba borracho y tomó malas decisiones», expresó Josh Tomsheck. Hoy en día, el joven se encuentra bajo arresto domiciliario mientras espera la decisión del jurado popular sobre su futuro. Y aunque él pueda volver a casa algún día, Peachy sigue lidiando con las marcas emocionales de esa noche tan desafortunada.

