El estado de los baños en la estación Intermodal de Palma ha vuelto a ser el centro de atención y no precisamente por buenas razones. Todo comenzó cuando Vicky Sineu, una usuaria cansada de la situación, decidió compartir un vídeo en sus redes sociales. Su reacción fue clara: «¡Oh my God!», mientras mostraba con asombro el lamentable estado de las instalaciones que, recordemos, son utilizadas a diario por muchos viajeros.
En su grabación, Vicky no solo se limitó a enseñar lo que encontró; también lanzó un claro aviso: «Por favor, mirad esto». Sus palabras resonaron entre otros usuarios que rápidamente comenzaron a comentar su experiencia. Algunos se mostraron sarcásticos diciendo cosas como: «Está para entrar a vivir» y otros más directos afirmaron que esto no es algo nuevo: «Lleva así años y no hacen nada». Cada comentario reflejaba un descontento generalizado sobre unas condiciones que parecen haberse convertido en una constante.
Una realidad inaceptable
La publicación de Vicky ha reabierto el debate sobre el mantenimiento y la limpieza de estos aseos. Y es que no se trata solo de un simple baño; hablamos de un punto clave para la movilidad en Palma, donde cada día transitan cientos de personas entre autobuses, trenes y metros. Las imágenes han desatado un torrente de críticas sobre lo que muchos consideran una falta total de atención hacia los servicios públicos.
No es raro ver comentarios como: «Nada, pueden besar el suelo (si uno se quiere morir)», expresiones del malestar palpable entre quienes usan este espacio tan esencial. Es evidente que hay mucho por mejorar; desde goteras hasta ascensores inutilizados y escaleras mecánicas recién inauguradas ya con problemas… En definitiva, parece que el incivismo empieza desde las primeras horas del día y la culpa recae en una concesión nefasta para el mantenimiento.

