Las lluvias han hecho de las suyas, y esta vez, la naturaleza no ha tenido piedad. En una mañana que prometía ser normal, parte del techo del Cine Iris, un edificio que lleva años olvidado por todos, decidió caer justo cuando los niños del CEIP El Vivero estaban en clase. ¿Te imaginas? La escena fue de auténtico caos.
Los bomberos y la Policía Local llegaron rápidamente al lugar para evaluar la situación. A pesar de que no hubo heridos, la directora del colegio, Aina Capó, no pudo ocultar su preocupación. “El derrumbe ocurrió alrededor de las diez de la mañana”, decía visiblemente afectada. “Fue un momento aterrador para todos”. Y es que con el sonido del desplome resonando cerca de sus aulas, es difícil mantener la calma.
Peligro inminente y un futuro incierto
A medida que se analizaba el daño, los expertos señalaron un pilar en mal estado que puede suponer aún más riesgos. Ya antes habían alertado sobre el peligro de caídas desde ese viejo cine que está pegado al patio del colegio. “Nosotros hemos avisado al Ajuntament varias veces sobre esto”, añadió Capó con frustración.
No olvidemos que este cine es propiedad de un fondo de inversión. Aunque el Ayuntamiento ya ha expresado su intención de comprarlo y demolerlo para ampliar el CEIP El Vivero, lo cierto es que los vecinos llevan años esperando esa solución mientras observan cómo se deteriora todo a su alrededor.
Y así seguimos, atrapados entre promesas y realidades desmoronadas. Este cine era parte del paisaje local hace mucho tiempo; hoy solo queda recordar tiempos mejores mientras vemos cómo lugares emblemáticos se convierten en ruinas.

