El Elche, tras un comienzo de temporada que dejaba mucho que desear, parece estar encontrando su camino. Con el último empate a cero contra el Celta, ha logrado sumar su primer punto en casa y encadenar dos jornadas sin conocer la derrota. Pero, ¿es suficiente para salir del pozo?
Un paso adelante, pero aún falta camino
Aunque el equipo ilicitano ha mejorado su juego en los últimos partidos, todavía hay cuentas pendientes que resolver. Este 0-0 deja un sabor agridulce: es cierto que han conseguido su primera portería a cero después de encajar 17 goles en siete encuentros anteriores. Sin embargo, sigue latente esa racha negativa como locales. Venían de sufrir derrotas abultadas ante gigantes como Barcelona y Real Madrid.
Con más posesión y control del balón, los franjiverdes no lograron abrir la defensa gallega. Fue una búsqueda infructuosa del primer triunfo en casa que se les escapó por poco cuando Driouech estuvo cerca de marcar al final del partido. Por suerte, Martim Neto también tuvo una oportunidad clara que Radu logró detener.
En otro ámbito, el partido estuvo marcado por la vuelta de dos viejos conocidos: Aleix Febas y Álvaro Núñez. Mientras Febas fue recibido con cariño y aplausos por parte de la afición, Núñez enfrentó una lluvia de pitos y reproches tras su salida del club. La afición no olvida cómo se marchó.
A pesar del sinsabor actual por no conseguir ganar en casa, el Elche ya pone sus miradas en lo que viene: dos salidas consecutivas ante Villarreal y Vallecas antes de regresar al Martínez Valero dentro de tres semanas para enfrentarse al Valencia.

