Manuel Vargas, conocido por su labor en la protección de los caballos en el centro de Palma, se ha visto envuelto en una polémica tras un video que ha dado la vuelta a las redes. En él, lo vemos rociando con agua a una turista que le recriminaba por no ofrecer agua a sus animales. Aunque está arrepentido de su acción, no puede evitar defender su postura y explicar el contexto de lo ocurrido.
Las palabras que ofendieron
En una conversación con Ultima Hora, Manuel confesó que se sintió atacado cuando la mujer lo acusó a él y a su comunidad de ser «maltratadores de animales». «Pido perdón, sé que no fue correcto, pero me dolió escuchar eso», asegura. Según cuenta, la situación escaló hasta tal punto que decidieron llamar a la policía porque la mujer estaba asustando a sus clientes. «Nosotros solo estamos haciendo nuestro trabajo», añade con frustración.
El Ajuntament de Palma ha decidido abrir un expediente sobre este incidente para investigar qué ocurrió realmente y tomar las medidas necesarias. Mientras tanto, Manuel sostiene que cada día enfrenta insultos por parte de algunos turistas y menciona cómo están trabajando para cambiar las calesas tradicionales por eléctricas junto al consistorio. «Estamos haciendo un esfuerzo por cuidar del medio ambiente», comenta.
A pesar del revuelo generado, Manuel quiere dejar claro que no busca justificar su reacción; simplemente desea que se escuche su versión. Con el apoyo de su hijo presente aquel día, recuerda cómo las tensiones aumentaron rápidamente. «Ella cambió su actitud cuando empezamos a grabarla; estaba más calmada después», explica.
Al final del día, Manuel se siente afectado por las consecuencias económicas derivadas del malentendido y pide comprensión ante situaciones como esta para poder seguir ofreciendo su servicio a los turistas.

