Este jueves, una treintena de policías se han plantado frente a Cort, despojados de logos y colores sindicales, pero llenos de determinación. Su objetivo es claro: exigir mejoras para toda la plantilla. En un manifiesto leído con voz firme, demandan equiparación salarial y condiciones dignas que parecen haberse convertido en promesas vacías.
Un grito de justicia tras años de espera
Estos agentes no están dispuestos a seguir esperando. Tras más de tres años con la misma historia –«promesas sin cumplir y cambios políticos que no llevan a nada»– han decidido alzar la voz. Con pancartas que rezaban «unidos por unas condiciones dignas» y frases como «mucha promesa, 0 resultados», han utilizado silbatos y bocinas para hacer sonar su descontento.
«¡Alcalde dimisión!», gritaban algunos entre el bullicio. Lo que piden es simple: hechos y no palabras. La igualdad en turnos y coeficientes correctores son solo algunas de las reivindicaciones. Además, reclaman concursos de traslados anuales y medidas que acaben con las diferencias salariales que afectan incluso a los agentes en prácticas con más de cinco años.
En esta lucha por el respeto y reconocimiento del cuerpo policial, estos valientes se niegan a aceptar menos. El mensaje es claro: lo que buscan no son palabras bonitas, sino compromisos reales que garanticen sus derechos laborales. El tiempo de esperar ha terminado; ahora es momento de actuar.

