En el Mundial de 2026, Kerim Alajbegovic se robó el show con un golazo que resonó en todo el Lumen Field de Seattle. Celebrando su primer tanto en la competición, este joven bosnio dejó claro que está aquí para quedarse. En un encuentro crucial contra Qatar, su gol no solo fue un destello de talento, sino también una reivindicación personal y colectiva del fútbol bosnio.
Una noche histórica para Bosnia
El partido acabó con un contundente 3-1, y por primera vez en su historia, Bosnia y Herzegovina avanzó más allá de la fase de grupos. Alajbegovic, a sus apenas 18 años, se convirtió en el jugador más joven en marcar desde fuera del área en la historia de los Mundiales. Su primer tanto llegó tras una jugada mágica donde esquivó a tres defensores antes de lanzar un trallazo imparable a 79 km/h.
“No me lo pensé mucho. El balón me cayó perfecto y solo quería marcar”, confesaba entre risas el chico que ya ha empezado a dejar huella. No solo destacó por ese gol, sino también por su juego colectivo: asistió en la jugada del segundo tanto y creó varias ocasiones claras.
Zlatan Ibrahimovic no dudó en rendirse ante su talento: “Lo más impresionante es su coraje. Jugar así bajo presión es algo raro”. Con estas palabras tan contundentes, queda claro que Alajbegovic no es un simple debutante; es una promesa hecha realidad.
Su entrenador, Sergej Barbarez, también subrayaba cómo ha sabido esperar su momento para brillar: “Cuando comenzó con nosotros ni siquiera tenía barba. Ahora está justificando cada minuto que pasa en el campo”. Y así es como nacen las estrellas: con trabajo duro y personalidad.
A medida que avanza el torneo, todos estaremos atentos a ver hasta dónde llega este joven crack. Así que sí, hagamos caso a Zlatan: hemos sido testigos del nacimiento de una nueva estrella del fútbol mundial.

