En un giro dramático de los acontecimientos, Teherán ha vuelto a arremeter contra Estados Unidos, acusándolo de «violar el alto el fuego» tras una serie de ataques recientes. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, no se ha guardado nada al señalar que la culpa de la falta de un acuerdo duradero recae directamente sobre Israel y sus bombardeos en Líbano, que se han intensificado en los últimos días.
La tensión se eleva en medio del conflicto
Las palabras de Baqaei resuenan con fuerza: «Los recientes ataques israelíes son una violación clara del alto el fuego, y solo aumentan nuestras dudas sobre las intenciones estadounidenses». Para él, estas acciones no son meras violaciones; son agresiones que atentan contra lo establecido por la Carta de Naciones Unidas. En este contexto, Irán afirma tener el derecho a defenderse y ha declarado haber atacado una base estadounidense desde donde supuestamente se lanzaron esos ataques.
Kuwait también ha estado en el punto de mira, afirmando haber respondido a un ataque con misiles y drones. A medida que las tensiones aumentan, Baqaei no puede evitar lamentar que Naciones Unidas permanezca pasiva, actuando como mero espectador mientras la situación se deteriora cada vez más. Según él, este apaciguamiento ante lo que califica como genocidio tendrá consecuencias nefastas no solo para la región, sino para todo el mundo.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, también ha hecho eco de estas preocupaciones. Ha enfatizado que cada acción tiene un costo y parece predecir un futuro donde las cuentas finalmente se salden. Mientras tanto, Israel sigue consolidando su invasión en Líbano con movimientos estratégicos que dejan claro que aún hay mucho camino por recorrer antes de llegar a un entendimiento real entre las partes implicadas.

