La noche del domingo en Palma se tornó en un espectáculo sombrío cuando la Policía Nacional detuvo a cuatro hombres colombianos en diferentes operativos por la venta de drogas. La primera intervención tuvo lugar a las 05:30 horas, en el barrio de La Soledad. Allí, dos hombres fueron sorprendidos mientras intentaban hacer una transacción. Al notar la presencia policial, decidieron huir como si el suelo se les abriera bajo los pies.
El vendedor llevaba consigo billetes fraccionados y varias bolsitas con tusi, además de hachís y marihuana. Mientras tanto, el comprador no tardó en caer también; su monodosis coincidía con las que portaba el traficante. Fue arrestado al instante, dejando claro que el negocio no daba tregua.
Un día agitado para la policía
Poco después, otro aviso al 091 alertó sobre una posible agresión vinculada al tráfico de drogas cerca de Es Puntiró, donde se celebraba una fiesta after. Los agentes interceptaron un coche con cuatro ocupantes que intentaron escapar a toda prisa. Durante la revisión, encontraron dosis de tusi ocultas y más billetes fraccionados. Sorprendentemente, una de las mujeres involucradas también tenía antecedentes por delitos similares.
A última hora del día, la patrulla continuó su búsqueda y localizó a un grupo sospechoso en Son Forteza. Con un nerviosismo palpable al ver las luces policiales, uno de ellos fue cacheado y sorprendido con ocho monodosis de tusi escondidas entre sus partes íntimas, además de cinco dosis de cocaína y trece pastillas que parecían ser MDMA.
Ante esta creciente preocupación vecinal por el tráfico de drogas, la Policía Nacional ha decidido redoblar esfuerzos para combatir este problema tan arraigado en nuestra sociedad balear. Más patrullas visibles e incluso vehículos camuflados están siendo utilizados para luchar contra esta lacra que nos afecta a todos.

