En una sorprendente operación, la Guardia Civil ha dado con varias cajas llenas de material pirotécnico que estaban guardadas sin ningún tipo de control ni seguridad en Llucmajor. ¿Cómo es posible que esto suceda? Estos agentes, pertenecientes al Equipo de Inspecciones de la Intervención de Armas y del Grupo de Desactivación de Explosivos (GEDEX), realizaron su inspección el 27 de octubre porque tenían el presentimiento de que algo no estaba bien.
Un hallazgo alarmante
Y vaya si lo estaba. Encontraron nada menos que 6.600 artículos, todos ellos caducados y en un estado deplorable tras haber estado expuestos a las inclemencias del tiempo. Imaginen el peligro que eso representa: unas bengalas marinas sin control, olvidadas en una finca como si fueran cualquier cosa. Este tipo de material debería ser tratado con sumo cuidado, ya que puede resultar muy peligroso para cualquiera.
Tras la intervención, los agentes se encargaron de trasladar todo ese material a la Planta de Valoración Energética de TIRME, donde serán destruidos debidamente. Pero eso no es todo; la investigación sigue abierta para averiguar cómo fue posible que estas bengalas terminaran ahí y quién es el responsable.
Aprovechando esta situación, desde la Guardia Civil han hecho un llamado a la ciudadanía: es crucial entender lo arriesgado que resulta almacenar y manipular estos artículos, especialmente cuando están deteriorados. Existen establecimientos autorizados para su retirada y destrucción adecuada; así que no debemos tirar este tipo de cosas a la basura o dejarlas en cualquier sitio.
Por último, se ha levantado una acta de denuncia contra quien resulte responsable por infringir el Real Decreto 989/2015. Recordemos que nuestra seguridad y la del medio ambiente son prioridades. No dejemos pasar por alto situaciones como esta.

