Esta mañana, el aire en Palma se llenó de historias y testimonios que reflejan una lucha constante por la igualdad de género. En un encuentro organizado por la Guardia Civil, agentes de diversas fuerzas se reunieron para hablar sobre el papel de la mujer en nuestra sociedad. Margarita Ballester, policía local de Selva, compartió su experiencia con valentía. «Me costaba imponerme; se me cuestionaba solo por ser mujer. A veces parece que debo justificarme por hacer mi trabajo», confesó con sinceridad.
Una jornada para recordar
La teniente coronel Verónica Isabel Guillén, al mando del Área de Derechos Humanos y Diversidad del Gabinete Técnico de la Guardia Civil, dejó claro que aún queda mucho camino por recorrer. «Necesitamos más mujeres guardias civiles», afirmó contundente. Aunque Baleares tiene una representación femenina del 17,9% frente al 11,17% nacional, es alarmante ver que en algunas especialidades esa cifra apenas llega al 2%. ¿Dónde están las mujeres cuando más se les necesita?
Guillén también destacó iniciativas como una guía sobre lactancia para ayudar a conciliar la vida laboral con las responsabilidades familiares. Esto no es solo un detalle administrativo; es un paso hacia adelante en un entorno donde lo personal y lo profesional deberían coexistir sin fricciones.
Las experiencias compartidas continuaron durante una mesa redonda que abordó el bienestar emocional dentro de las fuerzas y cuerpos de seguridad. Inés Barceló, otra policía local, expuso su propia batalla: las dificultades para acceder a promociones debido a los turnos incompatibles con sus responsabilidades familiares. Un dilema cotidiano que muchas conocen bien.
A medida que avanzaba la jornada, otras voces femeninas emergieron en el debate sobre rescates marítimos y seguridad. Las mujeres son protagonistas invisibles en muchos campos esenciales y eso debe cambiar.
En este espacio también escuchamos al presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares, José Javier Sanz, quien subrayó la importancia de romper estereotipos desde pequeños. Y así fue como esta jornada no solo se convirtió en un eco potente sobre los desafíos actuales, sino también una plataforma para visualizar el liderazgo femenino que tanto necesitamos hoy.

