Este sábado, Carlos Alcaraz hará las maletas y se lanzará a la aventura en Viena, donde tiene programado un entrenamiento con el experimentado Grigor Dimitrov. ¿El objetivo? Sumar rodaje en una superficie dura bajo techo, justo lo que necesita antes de enfrentarse a retos importantes. El murciano, que es el segundo cabeza de serie del torneo 500, no es nuevo en este escenario: ya alcanzó las semifinales en 2021.
Preparándose para grandes desafíos
Con la mirada fija en dos eventos cruciales, las ATP Finals de Turín y la fase final de la Copa Davis, Alcaraz busca afinar su juego. Hasta ahora, su récord en estas superficies es respetable: 36 victorias frente a 15 derrotas. Sin embargo, sabemos que puede dar más; ese porcentaje de efectividad del 70% es el más bajo entre todas sus estadísticas.
Mañana tendrá una sesión especial con Dimitrov, quien aunque tiene 35 años y ocupa el puesto 123 del ranking, seguro traerá toda su experiencia al entrenamiento. Y como si eso fuera poco, al día siguiente se unirá a él otro grande: Andrey Rublev, un rival potente que tampoco viene de su mejor racha tras caer ante Mannarino recientemente.
A lo largo del torneo, Alcaraz aspira nuevamente a hacerse con el mayor botín posible. Con solo un año atrás llevándose el premio al jugador que obtiene más puntos en los torneos 500, ahora está decidido a repetirlo. Actualmente ocupa la cuarta posición en esta clasificación con 1.050 puntos, detrás de nombres como De Miñaur y Shelton.

