Esta mañana, el barrio de Son Güells se despertó con un sobresalto. Un incendio ha estallado en una vivienda abandonada, situada justo al lado de la carretera Ma-18. El reloj marcaba las 7:50 horas cuando sonó la alarma, tras recibir una llamada al 091 alertando sobre el humo negro que salía del inmueble. La preocupación era palpable; esa casa es conocida por ser frecuentada por personas sin hogar, y había miedo a que alguien estuviera atrapado en su interior.
Un escenario habitual y preocupante
No es la primera vez que esta vivienda genera inquietud. Hace años ya se llevó a cabo una intervención debido a los escombros acumulados en el solar colindante. La situación siempre ha sido tensa, pero hoy parece haber alcanzado un nuevo nivel. Al recibir el aviso, la Policía Local no tardó en activar el protocolo de emergencia. Rápidamente, se desplazaron al lugar y dieron parte a los Bomberos de Palma, incluso pidiendo una ambulancia por si hiciera falta atender a alguien.
Afortunadamente, después de una exhaustiva búsqueda entre las llamas y el humo denso, los equipos de rescate confirmaron que no había nadie dentro. Sin embargo, las llamas aún seguían bailando descontroladas mientras los bomberos luchaban incansablemente para sofocarlas. Por ahora, queda la incertidumbre sobre qué pudo haber originado este incendio.
Este incidente no solo pone en jaque a nuestros servicios de emergencia; también nos enfrenta a una cruda realidad: muchas viviendas vacías se convierten en refugios inseguros para quienes más lo necesitan. ¿Hasta cuándo vamos a permitir que estas situaciones sigan ocurriendo?

