En una mañana que prometía ser tranquila, Javier Bonet, el primer teniente de alcalde de Palma, se plantó en el aparcamiento de Son Hugo, un lugar que ha visto días mejores. Allí, ante los restos humeantes de tres caravanas completamente calcinadas y otras cuatro dañadas por el fuego, Bonet compartió con la comunidad su preocupación y sus decisiones inmediatas.
Medidas urgentes para evitar más tragedias
Sin entrar a valorar cómo empezó este desastre ni los rumores que apuntan a un posible ataque de violencia de género como origen del fuego, lo cierto es que la seguridad ahora es prioridad. “Esta noche ya no podrán tener elementos inflamables ni bombonas afuera”, declaró Bonet con firmeza. Además, lanzó un aviso claro: “Daremos 48 horas para que se retiren los objetos de la vía pública”, recordando a todos que esto no es solo una cuestión administrativa; es una medida vital para proteger a todos.
A medida que las llamas devastaban las caravanas, algunas fueron movidas a tiempo y eso evitó que la situación se descontrolara aún más. Sin embargo, hay mucho trabajo por delante. El edil mencionó que se han encontrado varias bombonas al aire libre y dejó claro que hay un plan para gestionar estos espacios con mayor rigor.
En cuanto a las personas afectadas por esta tragedia, Bonet fue directo: “Serveis Socials ya ha contactado con todos ellos; algunos han encontrado alojamiento temporal mientras otros han decidido buscar otras opciones”. La solidaridad no debe faltar en momentos así.
Así que ahí están, entre cenizas y esperanza. La comunidad de caravanas necesita apoyo y el Ayuntamiento parece dispuesto a ofrecerlo sin dejar a nadie atrás. Es hora de actuar juntos para evitar que esto vuelva a suceder.

