En una serie de acontecimientos que nadie vio venir, la Guardia Civil ha detenido a dos hombres por supuestos delitos relacionados con el tráfico de drogas. Todo comenzó en Cala Figuera, en Santanyí, y continuó en la Colònia de Sant Jordi, en Ses Salines. ¿El resultado? Un total de 30 envoltorios de cocaína y más de mil euros listos para ser gastados.
Operaciones rápidas que revelan mucho
Las intervenciones se llevaron a cabo entre el 4 y el 6 de octubre. Los agentes, realizando su trabajo rutinario de vigilancia en las carreteras del sur de la Isla, se toparon con conductores que no pudieron ocultar su nerviosismo: maniobras evasivas y giros repentinos al ver a los guardias. Esas actitudes levantaron las sospechas necesarias para darles el alto.
Al inspeccionar los vehículos, encontraron varias dosis de cocaína escondidas en compartimentos del coche. En la primera intervención, los agentes sacaron a la luz 17 envoltorios que pesaban un total de 14 gramos junto con 980 euros fraccionados; mientras que en la segunda operación se incautaron otros 13 envoltorios que sumaban 10,52 gramos y otros 330 euros.
Los detenidos ya están bajo custodia judicial, mientras las investigaciones continúan para descubrir si hay conexiones entre estos casos y puntos cercanos donde se podría estar suministrando droga. La lucha contra el tráfico es dura, pero cada pequeño paso cuenta.

