La tarde del viernes en el Parc de Sa Feixina, en Palma, se tornó inesperadamente dramática. Dos paseantes, que pasaban cerca de una hamaca instalada a unos tres metros de altura, no podían creer lo que sucedió. «Ha tenido que darse un golpe impresionante, esa hamaca está muy alta», comentaban los feriantes de las atracciones cercanas, visiblemente sorprendidos por el suceso. Otro testigo afirmaba: «La ambulancia ha llegado muy rápido y se lo han llevado».
Un momento inesperado
Y es que la historia comenzó cuando un joven decidió instalar su hamaca en la copa de un imponente ‘Ficus Macrophylla’, justo al lado de las escaleras que conducen al monolito. Al parecer, intentó acomodarse para disfrutar del día cuando perdió el equilibrio y cayó al suelo. Eran alrededor de las 16:00 horas cuando los servicios de emergencias fueron alertados y llegaron rápidamente al parque. Allí encontraron al chico tendido en el suelo con un fuerte dolor tras el impacto.
Los sanitarios levantaron la vista y vieron la oscura hamaca colgando sobre ellos, claramente más alta que cualquier persona común. Una testigo observó con preocupación: «No parecía alguien haciendo deporte; creo que era una persona sin hogar. A veces entran aquí y pasan la noche». Sin embargo, otro habitual del parque aseguró no haber visto nunca a este joven antes: «Es la primera vez que veo esa hamaca aquí y yo duermo cada noche en este banco».
Parece ser que esta instalación no fue casualidad; estaba colocada a propósito para evitar miradas curiosas. Una vecina hizo hincapié en algo preocupante: «Habría que vigilarlo de alguna manera; algunas personas vienen aquí porque no tienen donde dormir y luego pasan estas cosas». Por suerte, aunque el herido sufrió una importante fractura, afortunadamente no hubo consecuencias graves.

