En una noche que prometía ser tranquila en Palma, un episodio de violencia sacudió las calles. Un hombre de 37 años, nacionalidad española, decidió sacar un palo de madera y perseguir a su conocido tras negarse a darle dinero. La escena tuvo lugar el pasado 13 de agosto alrededor de las 22:00 horas, cuando varios ciudadanos alarmados llamaron al 092 para informar sobre una situación tensa. La descripción era clara: un individuo muy alterado estaba discutiendo mientras arremetía contra una bombona de butano.
El caos en plena vía pública
Cuando la patrulla de la Unidad de Intervención Inmediata llegó al lugar, se encontraron con una imagen impactante: el agresor persiguiendo a un joven paraguayo de solo 25 años, quien intentaba protegerse con los brazos mientras el otro intentaba golpearlo con ese listón. Afortunadamente, los agentes lograron intervenir rápidamente y detener al atacante antes de que la situación escalara aún más.
Al principio, el detenido alegó que todo había comenzado porque le habían robado la cartera. Pero la versión del joven agredido era diferente y fue respaldada por varios testigos que presenciaron toda la escena. Según relató el chico, ambos eran conocidos del barrio y el agresor se le había acercado previamente para pedirle dinero en la plaza Francesc Garcia Orell. Tras recibir un ‘no’ como respuesta, este no dudó en regresar armado y lanzar una amenaza mortal.
A medida que avanzaba la persecución hacia la calle Nuredduna, comenzaron los golpes. La víctima terminó con arañazos visibles y una inflamación en su hombro izquierdo; incluso mencionó haber sentido pinchazos durante el enfrentamiento. Mientras tanto, esa bombona que generó tanta inquietud fue hallada después detrás de un coche estacionado en Patronat Obrer; los agentes no pudieron averiguar su origen.
Finalmente, el agresor fue arrestado por lesiones leves y amenazas e ingresado a dependencias policiales para continuar con las diligencias pertinentes. Las pruebas incluyeron grabaciones aportadas por testigos y el listón utilizado en esta agresión tan desafortunada. Ahora solo queda esperar cómo se desarrollará esta historia en manos del sistema judicial.

