La Selección Española de fútbol está en racha. Cuatro partidos, cuatro victorias y el ambiente se siente electrizante. Aún queda camino por recorrer hasta noviembre, donde nos tocará visitar a Chequia y recibir a Inglaterra. ¿Quién lo diría? Ya estamos clasificados, aunque todavía no sabemos si como campeones o no. Lo que sí sabemos es que la victoria en Londres nos deja con una ventaja significativa.
Un triunfo más complicado de lo esperado
El partido que más sudor ha costado fue el último, en Split. Mientras escribo esto, recuerdo cómo Croacia venía de un bochornoso 0-7 contra Inglaterra. En medio de esta locura futbolística, Mikel Merino se erige como el protagonista inesperado al marcar dos goles clave.
Fermín y Yeremy están allí para celebrar y rendir homenaje a Merino, ese chico que siempre aparece cuando más se le necesita pero que nunca busca los focos. Un verdadero antidivo en un mundo donde todos quieren brillar. Así son las cosas: hay quien prefiere estar en la cima y hay quienes eligen ser la base sobre la cual otros construyen su éxito.

