En una calurosa mañana en Son Servera, un grupo de chicos y chicas entre 13 y 16 años se reunió para algo más que aprender a dar puñetazos. El programa socioeducativo de verano, impulsado por los Servicios Sociales del Ayuntamiento, les brindó la oportunidad de participar en un taller de defensa personal que no solo busca enseñar técnicas, sino también darles herramientas para afrontar situaciones difíciles.
Aprendiendo a protegerse
Bajo la guía experta de un oficial de la Policía Local de Sant Llorenç des Cardassar y un agente local, estos jóvenes se sumergieron en el mundo del autoprotección. No era solo cuestión de aprender a defenderse; aquí se trataba sobre todo de prevenir y saber actuar cuando las cosas se complican. En este sentido, los agentes compartieron conocimientos vitales: cómo identificar conductas arriesgadas, cómo lidiar con el acoso escolar y qué hacer ante amenazas externas.
Lo mejor fue que no se quedaron en la teoría. A través de ejercicios prácticos, los adolescentes aprendieron a mantener la distancia adecuada con desconocidos, a comunicar sus necesidades asertivamente y, lo más importante, a reconocer cuándo es el momento adecuado para pedir ayuda. Porque al final del día, lo que realmente importa es su integridad física.
Así que ahí estaban ellos: tomando decisiones informadas y ganando confianza. En este espacio seguro se dio rienda suelta al diálogo y la participación activa, permitiéndoles sentir que su voz cuenta. ¡Un paso más hacia una juventud empoderada!

