Era a finales de los noventa, un tiempo complicado para Palma, donde las desapariciones se volvieron casi cotidianas. Pero el caso de M.N., una mujer de 64 años que salió de una clínica y desapareció sin dejar rastro, dejó a todos con más preguntas que respuestas. Esta historia comienza un día gris, cuando M.N. decidió abandonar la clínica Femenías, un lugar que ya no existe y que estaba justo al lado del Castillo de Bellver. Se marchó el 28 de febrero, aunque nadie supo si fue por su propio deseo o si había recibido el alta.
Un hallazgo inquietante
Su familia, preocupada por su ausencia, acudió a la Policía Nacional para denunciar su desaparición. Los agentes comenzaron a buscarla en las calles cercanas, pero lo que nadie imaginaba era que M.N. pasaría tres días agonizantes en el arcén de la autopista cerca de Cala Major. Fue un joven caminando por allí quien escuchó unos gemidos y descubrió a la mujer acurrucada entre las hierbas altas, semidesnuda y llena de dolor.
Al acercarse, vio su ropa tirada cerca y se dio cuenta del estado crítico en el que estaba. Actuó rápido: llamó a la policía y minutos después llegó una patrulla que confirmó la identidad de M.N., perdida durante tres días en ese inhóspito lugar. La ambulancia no tardó en llegar y los médicos encontraron a la mujer gritando desconsoladamente; aún así, sus palabras eran confusas.
Atrapada entre sombras e incomprensión, llevaba una pulsera muy popular en los noventa conocida como «No me olvides», que servía para informar sobre alergias o problemas médicos importantes. Tras ser ingresada nuevamente en la clínica donde había estado antes, su salud era crítica; incluso hubo temores por su vida.
Los investigadores intentaron desenredar este misterioso hilo: ¿qué le había pasado realmente? Un testigo alemán recordó haber visto a M.N. justo antes de desaparecer; él y su esposa notaron cómo ella caminaba despistada con un ramo de flores en mano. Este detalle fue crucial para intentar reconstruir sus pasos.
Aunque han pasado más de tres décadas desde aquel oscuro episodio en Mallorca, las incógnitas siguen ahí: ¿fue atropellada? ¿Sufrió algún tipo de agresión? Su condición precaria impidió esclarecer estos hechos y hoy seguimos sin respuestas claras sobre lo sucedido aquella fatídica semana.

