Este martes por la mañana, un susto monumental tuvo lugar en una vivienda de la Gran Via de Colom en Inca. Todo comenzó cuando una joven de 17 años, que estaba al cuidado de sus tres hermanos -de ocho, tres y uno- dejó una sartén con aceite al fuego. En un abrir y cerrar de ojos, las llamas comenzaron a devorar todo a su paso, alcanzando incluso la campana extractora. Un momento tenso que podría haber terminado mucho peor.
La rápida intervención salvó el día
Afortunadamente, una vecina no dudó en actuar. Al ver el fuego, corrió a apagarlo y enseguida llamó a los servicios de emergencia. La Policía Local, junto con ambulancias y la Guardia Civil, llegaron raudos al lugar para atender la situación. El humo llenaba el piso y se podía sentir la tensión en el aire.
Los agentes se encontraron con tres pequeños que habían sufrido intoxicación leve por inhalación de humo. Pero gracias a la rápida respuesta, no fue necesario llevarlos al hospital; simplemente les brindaron atención médica en casa. Los bomberos también hicieron su parte: ventilaron el espacio y confirmaron que no había más riesgo.
Todo esto nos recuerda lo rápido que puede cambiar todo en un instante; cómo un descuido puede provocar un desastre. A veces parece que estamos caminando sobre una cuerda floja en nuestras vidas diarias, pero hoy, gracias a esa vecina heroica y los servicios de emergencia, podemos respirar tranquilos.

