En una historia que bien podría ser sacada de una comedia, dos mujeres españolas, de 23 y 37 años, han llamado la atención de la Policía Local tras usar un coche que había sido alquilado por un amigo para salir a hacer simpas en varias gasolineras de Palma. Todo comenzó cuando las cámaras de seguridad grabaron sus hazañas, dejando claro que no todo lo que brilla es oro.
El juego del repostaje
Las sospechosas están siendo investigadas por varios delitos: estafa leve, falsedad en documento público y contra la seguridad vial. Resulta que decidieron manipular la matrícula del vehículo para evitar pagar el combustible. Y como si eso fuera poco, la más joven de ellas no tenía ni carné de conducir. ¡Vaya movida!
La trama se destapó gracias al Grupo de Investigación y Seguimiento de Denuncias (GISD), que empezó a seguir el rastro de varios robos de combustible en estaciones de servicio. La primera denuncia llegó el 26 de marzo, cuando una mujer bajó rápidamente del coche para llenar su depósito con 63,12 euros y se fue sin pagar, ignorando los gritos desesperados de la empleada.
Poco después, otro hecho similar ocurrió tres días después en otra gasolinera. Al revisar las grabaciones, los agentes se dieron cuenta que las matrículas habían sido alteradas intencionadamente para despistar a los trabajadores y evitar ser identificadas.
A través de arduos trabajos con bases de datos y registros comerciales, lograron identificar el coche y confirmaron que pertenecía a una empresa de alquiler. El dueño del vehículo admitió haberlo dejado a unas amigas; incluso reconoció sin dudar a una mujer vista en las cámaras repostando.
A mediados de mayo, ambas mujeres fueron citadas en dependencias policiales como investigadas. Aparte del delito por estafa y falsedad documental, a la chica más joven se le suma otro cargo por conducir sin licencia. Todas las diligencias están ahora en manos tanto de la Policía Local como Nacional. ¿Quién diría que intentar ahorrar unos euros puede llevarte directo al calabozo?

