La madrugada del pasado domingo 24 de mayo, un hombre de 41 años se encontró en el lugar menos adecuado para llevar a cabo sus planes. La Guardia Civil de Llucmajor lo detuvo cuando intentaba robar en una gasolinera ubicada en Algaida. Este individuo, con un ingenio poco admirable, había forzado la puerta y se había escondido tras una nevera, pensando que así podría salir airoso de su intento delictivo.
Una rápida intervención policial
Todo comenzó cuando una patrulla de Seguridad Ciudadana recibió un aviso desde la Central Operativa de Servicios. Se alertaba sobre un posible robo en curso y los agentes no perdieron tiempo. Al llegar al establecimiento, se encontraron con la puerta lateral fracturada; eso ya daba pistas de que algo raro estaba pasando.
Así que, sin pensarlo dos veces, entraron y comenzaron a asegurar el local. Fue entonces cuando descubrieron al hombre escondido detrás de las neveras. Con rapidez y determinación, la Guardia Civil procedió a su detención por ser el presunto autor de un delito de robo con fuerza, aunque no le salió como esperaba. Después del arresto, fue llevado ante la Autoridad Judicial en los Juzgados de Palma.

