En una tarde cargada de emoción, Iago Aspas, el capitán del Celta, se presentó ante los medios acompañado de la presidenta Marián Mouriño y el director de fútbol Marco Garcés. Era un momento crucial, tras haber renovado su contrato para jugar una temporada más. Mouriño no ocultó que había sido un proceso complicado: «Queríamos darle una salida tranquila y cómoda, pero él nos hizo esperar», confesó.
Una decisión meditada
Aspas, a punto de cumplir 39 años, compartió sus sentimientos al respecto: «Esperé para ver si me seguía sintiendo útil en el campo». A pesar de las dudas que lo acompañaron en su camino, su pasión por el fútbol y la conexión con sus compañeros fueron claves para tomar la decisión final. «En las últimas semanas me sentí bastante bien y vi que podía aportar mucho más al equipo», explicó con sinceridad.
Marco Garcés también expresó su alegría por la continuidad del delantero: «Tenerlo un año más es maravilloso; su presencia en el vestuario es invaluable». Aspas destacó que aún no está claro cuál será su rol después de esta temporada: «Siempre he querido ayudar a mis compañeros y estoy dispuesto a buscar lo mejor para el club».
A medida que avanzaba la conversación, el capitán recordó la importancia del derbi gallego: «Siempre he soñado con disfrutarlo nuevamente; va a ser un partido precioso». Sin embargo, también reconoció sus altibajos durante la temporada: «A veces dudar es normal; todos pasamos por ello».
A pesar de los retos personales y deportivos, lo que queda claro es que Iago Aspas sigue siendo un pilar fundamental para el Celta y su afición está deseando verle brillar una vez más en el campo.

