Imagínate la escena: es de madrugada y un hombre entra en su habitación, pensando que todo está en calma. Pero, ¡sorpresa! Se encuentra con una mujer sentada en su cama, como si estuviera en casa. Esto le sucedió a una familia en Palma, y claro, la incredulidad se apoderó de él. Llamó a su mujer e hijos para ver si la conocían, pero nada de nada.
Un robo inesperado
Mientras tanto, la sospechosa no se puso nerviosa y empezó a recoger ropa de mujer antes de marcharse tranquilamente. La familia, aún atónita por lo ocurrido, decidió avisar al 091. En un abrir y cerrar de ojos, varios agentes del Grupo de Atención al Ciudadano llegaron al lugar para hacerse cargo del asunto.
Tras hablar con las víctimas y juntar pistas sobre cómo había escapado –saltando un muro de dos metros– los policías comenzaron la búsqueda. Con información sobre su vestimenta y dirección, lograron dar con ella caminando sola por la calle. Al ser cuestionada, soltó que se había dejado el DNI dentro y que la familia le había dado permiso para entrar. Sin embargo, ni ella misma parecía creerlo cuando le dijeron que no conocían a esa desconocida.
Finalmente, fue detenida por ser la presunta autora de un delito de robo con fuerza. Una historia más que nos recuerda lo impredecible que puede ser nuestro día a día.

