La historia que nos trae hoy la Policía Local de Palma es, cuanto menos, asombrosa. Un hombre español de 56 años ha sido cazado conduciendo sin tener jamás un permiso, y no una, sino dos veces en menos de 24 horas. La primera vez fue en la madrugada del 5 de mayo, alrededor de las 00.40 horas, durante un control rutinario en el Paseo Mallorca. Cuando los agentes del Grupo de Actuación Preventiva (GAP) le detuvieron, el tipo no dudó en admitir que no tenía licencia. Con toda la tranquilidad del mundo, aceptó su suerte y se quedó esperando a que alguien viniera a recoger su coche.
Una repetición desconcertante
Pues bien, lo que parecía una lección aprendida se convirtió rápidamente en una burla a las normas de tráfico. Apenas un día después, a las 01.15 horas, volvieron a interceptarlo —esta vez en la calle Federico García Lorca— y allí estaba él otra vez. Ante la mirada atónita de los agentes respondió: «No tengo carné alguno y la Policía ya sabe que no poseo ningún permiso porque ayer me pararon por lo mismo». ¿Puede haber más desparpajo?
Como era de esperar, esta actitud no pasó desapercibida y los policías redactaron otro atestado por un presunto delito contra la seguridad vial. Sin nadie que pudiera encargarse del vehículo esta vez, tuvieron que llamar a la grúa para llevarse el coche al depósito municipal. Así que este hombre ahora se enfrenta a serias consecuencias por su comportamiento irresponsable al volante.

