La noche del jueves se tornó trágica en la calle Aragón, cuando un joven de unos 25 años, al mando de una potente motocicleta, decidió pasar de largo un semáforo en rojo. En cuestión de segundos, la fatalidad golpeó: un coche que venía desde una calle lateral no pudo esquivarle y se produjo una colisión brutal. Los testigos, horrorizados, narraron cómo el motorista salió despedido varios metros y quedó tendido inconsciente sobre el asfalto.
La rápida respuesta de los servicios de emergencia
Fue a las 00:02 cuando se dio la alarma. Varios equipos del 061 llegaron rápidamente al lugar del accidente y trabajaron incansablemente durante casi 45 minutos para estabilizar al joven herido. Afortunadamente, lograron reanimarlo y lo trasladaron al Hospital de Son Espases para que recibiera atención médica urgente.
Mientras tanto, el conductor del coche involucrado fue sometido a las pruebas pertinentes y todo resultó negativo. Su documentación estaba en regla; así que no había nada que cuestionar por ese lado. En cambio, el motorista tuvo que esperar hasta estar consciente para someterse a las pruebas necesarias en el hospital.
La escena fue caótica: una grúa tuvo que intervenir para retirar la moto destrozada que quedó atrapada bajo el vehículo. La Policía Local se hizo cargo del atestado y está a la espera de poder tomar declaración al joven cuando su estado lo permita.
Este tipo de incidentes nos hacen reflexionar sobre la creciente imprudencia al volante. El desprecio por las normas está dejando secuelas cada vez más graves en nuestras calles. No podemos permitir que esta falta de civismo siga aumentando; es hora de poner un alto y recordar que todos somos responsables.

